Acerca de la dolarización transaccional en Venezuela

*También puedes disfrutar del presente artículo en su versión en audio. Encontrarás el enlace al final de la página

Por: María Eugenia García y Jesús Martínez

Caracas, 22 de febrero de 2021

Hasta hace algunos años, nada parecía más lejano de la realidad venezolana que los ciudadanos de este país terminarían por utilizar el dólar, la moneda estadounidense, para sus transacciones diarias en sustitución de su histórico bolívar. Sin embargo, el complejo contexto que vive la economía venezolana ha llevado a la población a aferrarse al dólar. Por ello, hoy no es raro ver a cualquier venezolano con unos pocos dólares en el bolsillo.

A efectos prácticos y de los hechos, todo parece indicar que las fuerzas del mercado finalmente se impusieron y a las autoridades, que otrora censuraban al país norteamericano, no les ha quedado otra que aceptar tácitamente la difusión del dólar en el país, a pesar que públicamente se rechazaba la moneda estadounidense. En esta opinión coinciden múltiples economistas. Ya lo decía el premio Nobel de Economía Milton Friedman cuando se refería al libre mercado, que este “es el sistema más efectivo que hemos descubierto para permitir que las personas que se odian cooperen y se ayuden entre sí”.

En la década de los 50, el bolívar era una de las monedas más fuertes a nivel mundial. Pero tras crisis continuas desde los 80 y el estallido de la inflación por las políticas populistas del socialismo, se ha instaurado aún no formalmente (de jure), pero cada vez más explícitamente en el país, la dolarización de facto. La causa de esta dolarización en Venezuela es la hiperinflación, que lleva 4 años disminuyendo de forma sostenida y acelerada la capacidad de compra de los venezolanos.

Los expertos lo califican de “dolarización transaccional”, pero ¿a qué se refieren? dolarizar significa deshacerse de la moneda nacional y adoptar el dólar como moneda del país (aunque también puede referirse el término al euro o el yen). También es considerado como una versión extrema de los tipos de cambio fijos. Puede ocurrir no oficialmente (sin aprobación legal), semi-oficialmente (sistemas oficialmente con dos monedas) y oficialmente (sustitución de moneda local por extranjera). Por su parte, la dolarización transaccional se refiere al uso del dólar en las transacciones, es decir, nuestros pagos cotidianos para adquirir bienes y servicios.

Este proceso inició con una transaccionalidad en billetes, donde uno que otro negocio aceptaba dólares como método de pago de uno que otro consumidor, sin embargo, para el cierre de 2020, de acuerdo con la firma Ecoanalítica, se registraron hasta un 65,9% de las transacciones en dólares. En los negocios se han implantado medios de pago como Zelle o billeteras digitales, las personas también manejan sus finanzas en dólares con billetes e incluso monedas (escasas) y poco a poco, la banca nacional también ha orientado su denominación ofreciendo productos y servicios en moneda extranjera.

Es pertinente recordar algunos de los momentos coyunturales de este proceso de dolarización. En el año 2003, el ex presidente Hugo Chávez implantó un rígido control cambiario. A partir de allí, se pasó por diversas denominaciones como SICAD, SIMADI, DICOM, entre otras, para referirse al tipo de cambio oficial. Sin embargo, a finales de 2018, el gobierno de Nicolás Maduro flexibilizó los controles a la economía, a partir de allí algunas compras de rutina se empezaron a realizar con dólares en efectivo. En 2019 continuó la expansión del dólar debido a la entrada de remesas del extranjero y tuvo un pico debido al colapso de la banca electrónica por el blackout de marzo de ese año. Posteriormente, el fenómeno de la dolarización llegó a 2020 para afianzarse en Venezuela gracias al impulso de la pandemia y la escasez de efectivo. A la fecha, el uso de la divisa norteamericana en las transacciones comerciales desplazó casi por completo al bolívar.

Para este 2021 se espera que se avance hacia una dolarización financiera con la incorporación de la banca nacional ante la asfixia de los medios de pagos actuales y la desconfianza en la moneda nacional. En la presentación de su Memoria y Cuenta de 2020, el presidente Nicolás Maduro aseguró que este año la economía pasaría a ser “completamente digital” y en pocos días ya comienzan a verse señales de esta dolarización digital con la luz verde a los bancos privados para que emitan tarjetas de débito y permitan a sus clientes usar fondos en dólares para hacer transacciones en bolívares. Es importante señalar que ya en el país existían las llamadas “cuentas custodias” y  cuentas corrientes no remuneradas, pero no cuentas de ahorro. Según Ecoanalítica las cuentas en dólares representaron para 2020 en promedio el 49,3% del total de depósitos de toda la banca local. En este sentido, el supuesto dinamismo que Maduro pretende dar al bolívar podría ser inviable con un proceso del dólar tan avanzado. Volver a la moneda nacional podría no ser una opción para el ciudadano de a pie que debe defender su poco poder adquisitivo. En este sentido, lo que muchos economistas opinan es que el bolívar terminará representando una mera unidad de cuenta.

Si bien diversas economías en el mundo se han dolarizado como el caso de Ecuador en 2000 o El Salvador en 2001, debido a crisis económicas. Sin lugar a dudas, el proceso de dolarización en Venezuela no tiene precedentes. El aspecto más resaltante de esta dolarización es que no está planificada. Por el contrario, se ha caracterizado por ser en exceso desordenada. Alrededor de unos 2.000 millones de dólares en efectivo circulan en la economía, según calcula Ecoanalítica, y el gobierno ha intentado instaurar el uso de la divisa estadounidense como medio de pago, pero sin mecanismos formales. Los billetes de dólar que pasan de mano entre los venezolanos han llegado en su mayoría por vías alternas a los medios oficiales como las remesas que envían millones de familiares en el extranjero o por empresas en el país que pagan a sus empleados bonificaciones en divisas e incluso, en muchos casos, el ahorro privado. El gobierno ha inyectado dólares vía colocaciones del Banco Central a la banca local y a través de los pagos que el gobierno hace en divisas a sus proveedores. Cabe resaltar que las ciudades con mayor uso de divisas en las transacciones son las fronterizas. La preferencia del uso de divisas en ciertas ciudades puede deberse a la mayor exposición que tienen a la entrada de monedas extranjeras.

Esto ha generado otra problemática y es la escasez de oferta de billetes de baja denominación. Muchos de los billetes disponibles están en las denominaciones de US$20, US$50 y US$100. Por esto se ha generado una escasez relativa de billetes de baja denominación como US$1 o US$5 para dar cambio.

¿Dolarizar es la solución?

Este ha sido un debate bastante polémico entre economistas. Algunos ven más su lado positivo como la solución más expedita para frenar en seco la inflación y otros ven su lado negativo, que puede poner coto al crecimiento de la economía, sin contar con que se pierde la autonomía de la política monetaria.

La solución ideal para salvaguardar la política monetaria de un país y los intereses de la nación a nivel de autonomía e independencia es rescatar la moneda nacional, para evitar renunciar a la política monetaria y cambiaria, de lo contrario, al igual que Ecuador, por ejemplo, Venezuela estaría sujeta a la política monetaria dictada por los Estados Unidos, debido a que perdería la posibilidad de emitir dinero mediante su impresión. Sin embargo, a estas alturas en Venezuela, eso puede ser muy difícil. Podría tardar incluso mucho más el hecho de que las personas vuelvan a confiar en el bolívar, que hacer políticas macroeconómicas de estabilización como dolarizar para mitigar la inflación y hacer la economía nuevamente estable e incluso, esto último no es una tarea nada fácil.

De acuerdo con Pablo Lucio Paredes, director del Instituto de Economía de la Universidad San Francisco de Quito (USFQ), dolarizar “no puede resolver todos los problemas, sino que da una base de estabilidad para poder enfrentarlos”. En un mundo en el que los gobiernos todavía valoran la soberanía y sus símbolos, tener una moneda extranjera es tolerar ya demasiado. Pero los países entienden cada vez mejor que un banco central politizado es enormemente costoso.

¿Qué esperar para la dolarización en Venezuela?

Considerando que en lo que va del 2021 el gobierno ha inyectado más dólares a la economía y se ha permitido, orientado a focalizar una economía 100% digital, que la banca comercial de paso a las personas naturales y jurídicas para la apertura de cuentas en dólares, tanto custodia como corrientes, (dando inicio también dolarización financiera) las empresas privadas pagan bonos en dólares a sus empleados y cada día son más las transacciones en divisas, pareciera que el panorama con el dólar no se hace tan complejo como en sus inicios, es mucho más accesible hoy en día. Sin embargo, si se institucionaliza el dólar como medio de pago oficial en Venezuela, se debe considerar el hecho de que esto amerita una modificación de la Constitución en donde se reafirme la posibilidad oficial y legal de transar en bolívares y en divisas.

Aunado a esto, si bien remuneraciones como el sueldo mínimo se pagan en bolívares, se comenzarán a pechar impuestos a las transacciones realizadas en dólares. De acuerdo con el economista Luis Bárcenas, la dolarización ha tenido un efecto “muy fuerte sobre el fisco”. “Muchas de las transacciones que se hacen, no se emite factura, entonces no se cobra IVA y esto ha significado un sacrificio fiscal importante”. Plataformas altamente usadas, como Zelle, tampoco están sujetas a la tributación. El 29 de enero del presente año, se emitió una Gaceta Oficial en la cual el gobierno indica que cobrará un impuesto de hasta 25% en las transacciones en dólares de bienes y servicios,

En conclusión, si bien la dolarización de facto ha alcanzado niveles cada vez mayores, aún no se institucionaliza una dolarización de jure, y posiblemente no se implante en su totalidad, pues el sacrificio a nivel político sería muy elevado. De acuerdo con diversos economistas este sería un proceso irreversible y de efectos profundos en todos los ámbitos.

Si bien, la economía venezolana se ha visto favorecida en parte por este fenómeno, este podría no ser la solución. Al menos no en los términos actuales. De hecho, ya la economía inflacionaria del bolívar ha venido viciando a la nueva economía dolarizada por el exceso de informalidad en este proceso. Si sigue esta senda, veremos pronto el surgimiento de nuevas formas especulativas en detrimento del consumidor. Por ello, lo ideal es que se gestionen políticas macroeconómicas pertinentes y oportunas para bien sea rescatar la moneda nacional y restituir eventualmente su valor;  o, atar de pies y manos a las autoridades, limitar su capacidad para utilizar la política monetaria para financiar el déficit fiscal y detener así la espiral inflacionaria.

Puedes disfrutar este artículo en su versión audio:

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Encuestamos a algunos de nuestros lectores respecto a su opinión del proceso de dolarización que viene experimentando el país. A continuación compartimos los resultados:

Referencias bibliográficas:

El informador. (2020). Ecoanalítica: En Venezuela hay una dolarización transaccional. Recuperado de https://www.elinformadorvenezuela.com/economica/ecoanalitica-en-venezuela-hay-una-dolarizacion-transaccional/

Moleiro, A. (2021). Maduro profundiza la dolarización con la digitalización de las transacciones en Venezuela. Recuperado de: https://elpais.com/internacional/2021-01-13/maduro-profundiza-la-dolarizacion-con-la-digitalizacion-de-las-transacciones-en-venezuela.html

Reuters. (2020). En el creciente uso de los dólares en efectivo en Venezuela, comercios carecen de billetes para dar cambios. América Economía. Recuperado de: https://www.americaeconomia.com/economia-mercados/finanzas/en-el-creciente-uso-de-los-dolares-en-efectivo-en-venezuela-comercios

Solano, L. (2021) ¿Qué esperar de la dolarización de Venezuela este año? VOA. Recuperado de https://www.voanoticias.com/venezuela/que-esperar-de-la-dolarizacion-de-venezuela-este-2021

Vásquez, L. (2021). Ecoanalítica: Las nuevas «reglas» de la dolarización bancaria. Descifrado. Recuperado de: https://www.descifrado.com/2021/01/06/las-nuevas-reglas-de-la-dolarizacion-bancaria/

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